De no encontrar equipo en EBA a llamar a la ACB en tres años

Edu Durán tuvo (y tiene) una carrera que representa el esfuerzo fuera de las luces de las grandes estrellas. Un trabajador del básquet. Repasamor su carrera y su recorrido desde la EBA a la ACB. …

La carrera de Edu Durán

Edu Durán tuvo (y tiene) una carrera que representa el esfuerzo fuera de las luces de las grandes estrellas. Un trabajador del básquet. Repasamor su carrera y su recorrido desde la EBA a la ACB.

«Nunca he jugado con las categorías inferiores de la selección española, ni siquiera de la madrileña. Mi vida baloncentística quedó marcada cuando jugué en Majadahonda y tuve la fortuna de coincidir con Nikola Loncar. Con él aprendí lo que realmente es trabajar duro y creer en las posibilidades que uno mismo tiene. Yo siempre había jugado de base, era delgado y espigado. Y entonces Loncar llegó a mi vida y me dijo ‘tú te vas a poner a tirar’. En ese mismo momento cambió o comenzó todo»…

Edu Durán

Así, tal cual, es el pasado de Edu Durán. Un escolta de 1.95 metros y 31 años. Siempre estuvo en un segundo plano, lo que no le impidió trabajar con mayor intensidad diariamente, siendo consciente de que su momento tarde o temprano iba a llegar.

Y llegó.

Hace diez años, a dos semanas de que comenzase la temporada, no era capaz de encontrar equipo en EBA y todo parecía indicar que Edu Durán seguiría disfrutando del deporte de la canasta en la primera nacional madrileña. No obstante, tuvo suerte en forma de una llamada telefónica.

Le llamó el experimentado entrenador madrileño Javi Juárez, quien por aquel entonces entrenaba al Real Canoe de EBA. Le ofrecía un sitio en el equipo. Durán conocía el club, jugó allí durante su período de cadete-júnior  y pudo coincidir con Jaime Fernández, ahora jugador de Movistar Estudiantes.

La respuesta fue contundente. El pelirrojo estaba ansioso y no lo dudó dos veces. Dejó el Basket Torrejón. Aquella temporada marcó un antes y un después en la vida de Edu Duran. Concretamente, fue Javi Juárez el que cambió radicalmente la vida de un jugador que está dejando a muchos boquiabiertos en su primera experiencia en la LEB Oro.

El escolta madrileño creció mucho aquella temporada en Real Canoe de la mano del entrenador, que más tarde (temporada 2013-14) fichó por el CEBA Guadalajara y decidió llevarse a Edu al conjunto castellanomanchego. Estuvo dos temporadas en el conjunto morado, las dos con Juárez y ambas compitiendo en la LEB Plata. La pasada temporada rozó el ascenso a LEB Oro, forzando un quinto partido en la final de los playoffs frente a Amics Castelló. El objetivo de ascender no se pudo conseguir pero la temporada de Duran supuso un avance en su carrera deportiva.

Promedió 17,1 puntos e hizo un último partido de escándalo y poniendo contra las cuerdas a un conjunto castellonense que contaba con el apoyo de su afición. Ese día, del mes de junio, fue el último del madrileño en la división de bronce del baloncesto español. Su talento sería imposible que pasase desapercibido para algún equipo de una categoría más exigente. Y, por suerte, así fue.

De no encontrar equipo en liga EBA en 2012 a fichar por un LEB Oro en 2015 y en la ACB en 2018.

Físicamente nunca ha sido un jugador que llame la atención, pero su rebeldía ofensiva y eficacia desde la larga distancia lo compensan.

Pero el baloncesto no lo es todo en la vida de Edu Durán. Estudia INEF. Al principio, en Guadalajara, entrenaba por las tardes y acudía a la Universidad Politécnica de Madrid cada mañana. Luego, desde la distancia y con un baloncesto más profesional en su rutina diaria, acudirá a los exámanes finales tras cogerse menos asignaturas.

La llegada de Edu Durán a la Liga Endesa

Edu Durán presentado en UCAM Murcia
Edu Durán presentado en UCAM Murcia

En 2018, el UCAM Murcia confió en el escolta y defendió sus colores hasta 2020. Cumplió un sueño y fue un premio al esfuerzo. La carrera soñada para los jugadores «terrenales». Luego volvió al TAU Castelló, de la LEB Oro, donde se encuentra hasta el momento del artículo, en 2022.

Edu Durán, ese ‘niño rarito’ que en el patio del colegio jugaba sólo al baloncesto con su pelota, sigue su escalada personal en el siempre complicado mundo del baloncesto.

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